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  Hacer / Hace
Exposición colectiva

    “Hacer-Hace” es una exposición colectiva que se realizó el viernes 7 de marzo de 2008 en el centro cultural La Periferia. Consistió en doce piezas con las que el público podía interactuar. Participan los artistas: Carlo Canto, Edgar Canul, Débora Carnevalli, Georgina Cetina, Genoveva de la Peña, Omar Góngora, Kanek Gutiérrez, Joaquín Iñiguez, Gabriel Quintal, Gabriel Rodríguez, Ragel Santana Burgos.

    La percepción, como una relación del espectador con una pintura o un dibujo, no entra en este juego de interacciones. En “Hacer-Hace”, la experiencia estética o éste momento de quiebre se da cuando el espectador entra en un proceso de creación, crea su propia obra de arte, su propia escultura, su propio performance, su propio dibujo, se vuelve artista por un momento.

    El arista crea un espacio de posibilidades donde el espectador puede moverse, como en la obra de Carlo Canto, que consiste en una frase “Tome un carácter de esta oración”, cada letra de esta oración se puede despegar y a su reverso hay una serie de instrucciones para que la obra siga viviendo en la interacción. Pero el espectador en vez de quedarse con el caracter y seguir las instrucciones del reverso, tiene la oportunidad de cambiar la oración con las mismas letras y comienza un juego con la obra. El espectador empieza a tener un cierto poder de moverse en las posibilidades que la obra le permite y rompe con las instrucciones del artista.
   
    Por otro lado tenemos la obra de Débora Carnevalli, convirtiendo la parte delantera de La Periferia en un pizarrón para que los espectadores dibujen. Ella delimita un espacio en la fachada, que se convierte en un espacio de libertad gráfica. La gente que participa entra en un juego infantil, un regreso a la niñez, cuando uno dibujaba una pared con gises, o un regreso a la “prepa” cuando faltaban los maestros y uno se ponía a dibujar en el pizarrón para matar el tiempo. También con la obra de Rafael Gamboa se da un regreso en el momento en que uno empieza a dibujar y cortar lentes de papel para finalmente ponérselos. El artista crea límites y el espectador juega entre ellos y en las reglas del juego.

    La pieza de Genoveva de la Peña es un vestido de cuatro metros aproximádamente, que cuelga del techo con una escalera que lleva a  la parte superior del vestido; entonces el espectador sube por la escalera para leer las instrucciones y mirar por adentro del vestido o tirar un papel. La artista pone al espectador en una situación extrema, generándole un morbo, induciéndolo a saber qué hay arriba y qué hay dentro del vestido, pero cuando esté arriba surge el vértigo, entonces hay un choque de dos sensaciones, que ponen en conflicto al espectador. Con éste conflicto se relaciona la obra de Kanek Gutiérrez, que con una frase sugestiva en la pared: “Siéntese sobre su mano hasta que se duerma, luego retire su mano de sus glúteos y comience a tocarse” y una silla enfrente, pone al espectador en situación incómoda, absurda.

    Donde hay una interacción con la materia es en las obras de Georgina Cetina y Edgar Canul; la obra de la primera consistió en una escultura de plastilina modificable por el visitante. Georgina iba registrando los cambios del gesto en la escultura. En la pieza de Edgar Canul, el espectador podía interactuar con la masa y crear sus propias formas, comerse la masa, pegarla en la pared. Aquí la interacción con los objetos es importante, que el público deje su huella en el objeto.
 
    Hay una relación interesante entre la obra de Joaquín Iñiguez y la de Omar Góngora, ya que las dos utilizan la palabra como elemento para generar la interacción, en el primero el texto de la hoja de sala es modificable, en el segundo se puede intervenir o formar poemas con palabras magnéticas pegadas en un refrigerador. Joaquín permite que el propio texto ponga los límites para las palabras, en cambio Omar pone una serie de palabras para estructurar oraciones.

    En la pieza de Gabriel Rodríguez que consistía en un cuaderno donde el espectador iba creando una secuencia gráfica con respecto al dibujo que se encontraba en la hoja anterior, el guión se iba creando por la gente, era un pieza que involucraba a varios de ellos. Como la subasta de Gabriel Quintal, en donde vendía dibujos que realizó antes de entrar a la escuela, donde los visitantes se relacionaban entre si, para comprar una obra  de él.

    Y por ultimo tenemos la pieza de Ragel Santana, era un computadora conectada a internet, donde podías chatear con alguien sobre el perro que se encontraba a un lado, pero la gente prefirió no hablar del perro y crearse una identidad por unos momentos. El público rompe con las instrucciones impuestas por el artista y se va moviendo en una campo de posibilidades.

    Lo que propone “Hacer Hace” es que hay diversos tipos de interacción con una obra, donde el espectador se va desenvolviendo de diferentes maneras, esta exposición rompe con la idea de percepción, el arte no se percibe se hace.

Martín Kanek Gutiérrez Vásquez






 

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